Estibadores celebrando la derogación del anterior decreto de la estiba

El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes un nuevo decreto ley para reformar el sector de la estiba, con el que se liberalizará el sector, si sale adelante esta vez. Fomento ha presentado un texto similar al que llevó al Congreso de los Diputados el 16 de marzo, cuando la oposición tumbó la propuesta con la que el Ejecutivo quería cumplir la sentencia que tenía en contra del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).

Con esta modificación del sector, el Gobierno pretende acabar con el conflicto y evitar el pago diario de 27.522 euros al que está obligado por incumplir la normativa comunitaria. El Gobierno espera además para las próximas fechas una segunda resolución del tribunal europeo, con la que la sanción pasaría a ser de 134.107,2 euros al día.

El nuevo Real Decreto Ley incluye una disposición en la que se dice que el Gobierno aprobará un Real Decreto. Este Real Decreto es un reglamento que desarrollaría los cambios en el sector con la nueva norma. La gran incógnita es cómo se garantizarían los puestos de trabajo a los estibadores portuarios actuales, principal escollo en la negociación con los sindicatos.

El nuevo decreto ha realizado otros cambios, como ha argumentado el ministro De la Serna, que ha añadido: “Los cambios son fruto del diálogo durante el proceso con las partes”.

Asimismo, Fomento se comprometió a enviar a las partes (sindicatos y patronal) el Real Decreto cuando estuviese terminado. Entre los compromisos que había ofrecido el Ejecutivo está aportar 120 millones de euros en ayudas a la reconversión del sector. En este sentido, el titular de Fomento ha confirmado que se enviará en los próximos días: “Estará acabado la semana que viene y se lo enviaremos, como ya dijimos, a las partes”.

El Ejecutivo, una vez que se ha aprobado el decreto en Consejo de Ministros, dispone de un mes para debatir y convalidar el texto en el Congreso. Será necesaria la mayoría simple, es decir, más síes que noes. En caso de no conseguirlo, como ocurrió en marzo, se volvería a derogar la reforma.

Fuente: El País